de criadores

Pelecha forzada y un nuevo alimento


 
     
 

Por Monolo Torres
cccRancho Las Trojes

El reto
En tiempo de “aguas” es preciso convertirse en un partido mucho más competitivo que durante el resto del año, y a ello contribuye sin duda la creación de un proceso destinado a forzar la pelecha, pero siempre sin perjudicar el desempeño del gallo.
Así, el hecho de tener muy buen rendimiento en tiempo de pluma se reduce a forzar la pelecha de los gallos para que en esta temporada (justo ahora) tengamos gallos ya “vestidos”.

 

Las horas-luz
Entonces, en el tiempo de lluvias, que es el tiempo de pelecha, mientras todos o la mayoría de los partidos juegan gallos en pluma, nosotros ya podemos jugar gallos con toda la pluma nueva. En un proceso de pelecha normal, sólo podríamos tener gallos totalmente “vestidos”, ya con la pluma seca, a mediados de octubre, de modo que ya puedan jugar perfectamente en forma natural; sin embargo, nosotros tenemos alrededor de 150 ó 200 gallos que pasamos de pluma justo en las secas, y para esto hay que iniciar el proceso para que cambien de pluma a fines de noviembre. En este proceso, lo que hacemos es convertir el invierno en verano, a base de horas-luz. Por supuesto, esto requiere una instalación un tanto especial y un buen manejo, que no puede fallar, que debe ser constante, así como los horarios de alimentación; esto es fundamental: el horario y el alimento que se les administrará.
Los pollos que se adelantan a este proceso de cambio de pluma son pollos de 10, 11 meses y hasta un año.

 

El proceso
Lo primero que debemos saber es que no hay que descrestar a los pollos, porque entonces no te harán el cambio de pluma. Empleamos pollos crestones, obviamente, puro pollo seleccionado, porque son pocos los que van a pasar: de cien animales, 75-85% pasan de pluma maravillosamente, pero un 15-25% no pasa, cambian alguna que otra pluma y hay que volver a pasarlos de pluma de manera normal. De este modo, a mediados de junio ya tengo los gallos “vestidos”, terminados; algunos todavía con un poco de cañón en la golilla, pero muy poco, sólo para terminar de amacizar la pluma.
Ahora bien, estos animales deben levantarse, seleccionarse, cortarse las espuelas, de modo que evitemos la presencia de cualquier problema, ya sea un gallo con parásitos, golpeado, descrestado, porque entonces no pasa la pluma, no la cambian o no lo hacen correctamente. Entonces, se necesitan gallos muy frescos, limpios; cortar la espuela sin que haya sangrado, con eso inicia el proceso.
Luego se desparasita, se purga y el proceso de desparasitación es cada 30 días, para lo que hay que manejar coxidiostatos, también cada 30 días, y así desde noviembre hasta que el gallo pase la pluma, porque si no hay una sanidad completa, el gallo no realizará el cambio de pluma de modo adecuado. Eso es lo primero.

En la foto se aprecia las plumas de cola de un gallo sometido al proceso de “pelecha forzada” al que se refiere el Sr. Manolo Torres, de Rancho Las Trojes; nótese la calidad de las plumas, con base en el alimento usado. (Fotos: RJGZ)

 

La alimentación
Después, se requiere una alimentación excelente, un poco alta en proteína. Para eso, utilizamos unos extruizados altos en proteína y grano de muy buena calidad. Luego está la luz, en noviembre deben tener dos horas de luz adicionales, para lo cual se debe encender la luz en cuanto empieza a oscurecer. Eso depende de la zona donde se lleve a cabo. Por eso es mejor hablar de horas-luz y no de horarios específicos. Cuando empiece a oscurecer debemos encender la luz y darles de comer exclusivamente semilla tirada en el piso. Deben tener camas siempre hechas, volteadas, y los gallos deben bañarse con la mayor frecuencia. Sobre la cama debe adicionarse paja, para que ellos busquen el alimento justamente una hora después de haber oscurecido (y nosotros encendido la luz). Es decir, se les debe dar de comer así, si no, el proceso no funcionará y el cambio no se dará, pues se desajusta su reloj biológico.
Para esto, también hay que tener en cuenta la administración de vitaminas: Vigantol y Catosal (ambas de Bayer), una vez cada 15 días, hay que darles medio centímetro en una mezcla, en partes proporcionales; eso acelera el metabolismo, inclusive te da unas plumas muy sanas y fuertes. También lo utilizamos en el cambio natural de la pluma, pero nosotros lo iniciamos cada 15 días, así es como lo manejamos, y además se pueden meter hembras con ellos, no es necesario, pero funciona mejor; meter un par de hembras y dejarlas allí toda la noche. Me refiero a un par de hembras dos veces por semana, que pisen y rasquen; de lo que se trata es de que hagan ejercicio justo cuando está oscuro, que caminen.
El punto es que ellos realmente sientan que se trata de luz natural, aunque no lo sea. Así, estamos creando un verano en invierno. Además, insisto, la alimentación es algo muy importante: muchos granos secos, mucha avena tirada en el suelo; y en la mañana se les debe alimentar dos horas más tarde de lo normal, en la mañana y en la tarde. En la tarde, granos tirados; en la mañana también es tirado, pero a esta hora es cuando damos extruizado, remojado o mezclado con grano, como el alimento que damos para el inicio del desarrollo de los pollos, de la primera semana hasta que los levantamos; porque este alimento es alto en proteínas. También hay que cuidar siempre las carnes, nunca deben adelgazarse, porque si se adelgazan, ya se fastidió todo y el proceso no funcionará, pues “si cambian de pluma” tendrán plumas medianas, raquíticas.
Cuando descuidas a alguno de los animales se nota en el lote. Quienes no llevan a cabo el proceso de acuerdo con el proyecto que persiguen o quienes no vigilan que los animales se alimenten adecuadamente, llegan a tener aves más delgadas de la cuenta, y entonces el proceso se ve interrumpido.

 

El descreste
En cuanto al descreste, lo realizamos cuando ya terminaron básicamente de renovarse las colas, entonces ya se puede descrestar, cuando tienen un 80% de golilla limpia, porque la golilla lleva muchísimo menos trabajo de
emplume que la cola, entonces la cola tiene que estar terminada para poder descrestar, y también por los flujos de sangre, pues se requiere una mejor irrigación cuando está saliendo la cola. Si la cola ya está completa, entonces ya se puede uno distraer un poco de ese tema, porque el proceso de emplume de golilla y de vaquerillos no es tan duro ni tan largo.
Si descrestamos antes de tiempo, cuando ya el gallo tiró las alas y demás, notaremos en la pluma lo que yo llamó “rayas de hambre”, que pueden verse tanto en la cola como en las alas. Eso ocurre si durante el proceso “ya sea por falta de una alimentación correcta, por alguna enfermedad u otra circunstancia” el gallo deja de crecer de manera natural; si se detiene el crecimiento de la cola, quedará una rayita transparente, y luego volverá a crecer. Cuando un pollo o un gallo está enfermo, tiene lapsos de crecimiento; la cola no crece de modo constante, sino 2 ó 3 cm y se detiene; y luego otros 2 ó 3 cm y se vuelve a detener. Es entonces cuando se comienza a notar una cola rayada.
Piense usted, con sus distancias, en lo que ocurre con el desarrollo de un niño mal alimentado: le salen manchas en el rostro (acné, jiotes) por deficiencias alimenticias. En los gallos es lo mismo, sólo que en ellos se refleja en una pluma quebradiza, en rayitas transparentes cada determinada distancia, y eso es síntoma claro de un gallo mal emplumado, que no se vistió de una manera correcta, ya sea por una alimentación deficiente, por falta de atención, parásitos, etcétera.

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